Esta momia de un monje budista tiene más de 200 años y existen afirmaciones de que aún puede estar con vida

Esta momia de un monje budista fue hallada en posición de meditación y se data su procedencia de hace cerca de 200 años. Según las investigaciones forenses, esta momia se descubrió en la posición de loto, cubierta por pieles de cordera cerca a una parcela en la capital de Mongolia. Este lugar era considerado para peregrinación y se menciona que el propietario de la parcela hurtó la momia con el fin de venderla al mercado negro, pero se logró recuperar y se puso a disposición de investigaciones forenses.Según Mongo Montsame, este monje vivió durante el siglo XIX, y algunos budistas refieren que en realidad aún no ha fallecido sino que se encuentra en estado de meditación profunda o “Tukdam”, que se refiere a un trance entre la vida y la muerte. A su vez, el profesor del  Instituto de Arte Budista de la Universidad Budista de Ulán, Bator Ganhugiyn Purevbata, menciona que la posición meditativa en que se encontró la momia, refiere a un símbolo de la plegaria en el cual puede sumergirse una persona y permanecer allí por un largo tiempo. Aún así, la momia ha perdido la nariz y algunos de sus dedos, pero para el paso de tiempo la conservación que presenta es sorprendente.