La profundidad de las aguas azules, no deja de sorprender al ser humano con sus grandiosos secretos.

Ussuri Bay, localizada en Rusia, en algunos tiempos atrás era considerada el desagüe perfecto para todas aquellas bascosidades (botellas de vidrio) que desechaba el hombre, aun siendo consciente de que estos desechos contaminaban las aguas.


Sin embargo, la madre naturaleza gracias a su portentoso poder, se encargó durante muchos años de lavar las botellas y de realizar con estas el proceso pertinente para que hoy en día se convirtieran en “piedritas” lisas y de colores llamativos.

Anteriormente la Bahía, por decreto de las autoridades había sido considerada como zona peligrosa, no obstante, hoy en día es considerada como una zona especialmente protegida, en donde recibe visitas diariamente de turistas y locales.