Estas cabras están más que felices de ayudar en las clases de yoga y brindar calma y paz a quienes las reciben

La granja de Jenness en Nottingham, New Hampshire ha logrado ser un lugar de dispersión a través no solo del espacio natural que posee sino de sus clases de yoga inusuales, las cuales dan mediante el acompañamiento de pequeñas cabras bebés que participan animadamente en estas clases.

Está granja es en cierta medida autosustentable pues ellos realizan sus propios jabones con leche de cabra la cual se extrae de estos animalitos de manera cuidadosa y a su vez se cuidan con el mayor amor posible. Ahora bien, en cuestión al “yoga con cabras” está clase tradicional tiene la función de estabilizar el núcleo de los estudiantes y como agregado las cabras bebés se encuentran más felices y relajadas al saltar de un estudiante al otro. Aquí las cabras y el yoga coexisten en armonía perfecta.